miércoles, 23 de julio de 2014

"El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas" . Haruki Murakami.





Ésta es la cuarta novela que leo de Murakami, (1Q84, Tokio Blues, y After dark ya leídas), y ME HA ENCANTADO. 


Como suelo hacer en este blog, ni resumo el argumento ni destripo la trama (ni mucho menos el desenlace), así que puedes seguir leyendo sin miedo. Tampoco pongo nunca nota a una obra literaria (si yo escribiera como Cervantes, evaluaría novelas, pero no es el caso.)


Murakami nos plantea una hipótesis científica: la posibilidad de manipular el cerebro humano para crear y sumergirnos en varias realidades. Ésta es mi interpretación, aunque posiblemente haya más, a este relato cercano a una fábula futurista, donde en cada capítulo se van intercalando dos historias muy distintas, que parecen inconexas en un principio.

A pesar de lo surrealista del entorno de esta novela, uno de los logros del autor es que no se le hace extraño al lector. Existe un Sistema, unos llamados semióticos, otros llamados tinieblos, un guardián, unas sombras separadas de los cuerpos, unicornios, un lector de sueños..., y lo mejor de todo es que está tan bien trabada la historia, que nada parece chocante. (Al menos para mí, que conste que es una opinión muy personal, por ahí he leído otras reseñas muy opuestas a la mía).

Personajes principales hay muy pocos, el protagonista, el científico y dos chicas. Es curioso que nadie tiene nombre propio, y son denominados como "la joven gorda del traje rosa", "el viejo o abuelo", "el guardián", "la chica de la biblioteca"...

En cuanto al estilo, me ha parecido que está muy trabajado, a pesar de su aparente sencillez, y da bastante gusto leer los párrafos dedicados a las descripciones, sobre todo las del fin del mundo:

"Sobre la inmaculada capa de nieve que se extendía en la plaza de las sombras no se veía ninguna pisada, sólo el negro olmo irguiéndose en el centro. Por un instante tuve la sensación de que se trataba de un lugar sagrado que nadie debía profanar con sus pisadas. Todo estaba envuelto en un silencio lleno de equilibrio, todo estaba inmerso en un dulce sueño. El viento había trazado bellos dibujos sobre la nieve, las ramas del olmo, cargadas aquí y allá de blanca nieve helada, reposaban sus brazos curvos en el aire. Nada se movía. Apenas nevaba. Únicamente se alzaba de vez en cuando, como si se acordara de repente, un soplo de viento con un pequeño suspiro. Me dio la sensación de que aquel lugar jamás olvidaría que yo había hollado con mis pies su breve y apacible sueño."

Pero no sólo estamos ante una historia bonita, original y bien escrita, sino que también te hace reflexionar sobre la existencia humana, de cómo aprovechamos nuestro tiempo, que no es precisamente infinito. Te hace pensar qué harías si estuvieras en el lugar del protagonista, si supieras que te queda muy poco tiempo en este mundo:

"Contemplar las agujas del reloj era la manera más absurda de pasar el tiempo, pero no se me ocurría nada mejor que hacer. La mayoría de las acciones humanas se basan en el presupuesto de que después vas a seguir viviendo, y si te quitan esa premisa, apenas te queda nada."

Como recomendación, conviene leerla con la mente muy abierta, dispuesto a encontrarse con una historia nada convencional, muy cercana a la ciencia ficción, e impregnada del estilo de Murakami, pues no faltan las referencias musicales y  literarias,(como es habitual en él), la soledad de los personajes, la melancolía y las reflexiones sobre la vida, el amor y la muerte. En dos palabras: muy recomendable.


El autor:


Haruki Murakami nació en Kioto en 1.949. Antes de escribir, tenía un bar con su esposa. A los 33 años se aficionó a correr (En "De qué hablo cuando hablo de correr" lo explica). Su éxito es internacional y ha publicado bastantes novelas,casi todas rodeadas de un aura de surrealismo.
Fue favorito para llevarse el Nóbel de Literatura en 2.013, que finalmente se llevó la canadiense Alice Munro.



Fecha de publicación: Año 2.009.











domingo, 22 de junio de 2014

"Los enamoramientos". Javier Marías.



Hace poco estuvimos en Bath, al sur de Inglaterra. Entré en una librería bastante grande, a comprar un libro en inglés para mi hija. Y ya de paso, aproveché para echar un vistazo a los libros que vendían, y si había alguno de autor español. Tenían una estantería completa, de arriba a abajo, dedicada a Jane Austen (vivió allí gran parte de su vida), pero no vi libros de autores españoles. Cuando ya salía de la tienda, me fijé que a la entrada, había una mesa con libros, y cuál fue mi sorpresa que había dos torres con dos autores españoles: uno, Eduardo Mendoza, y el otro, Javier Marías, con "Los enamoramientos" (traducido como "The infatuations"). Me gustó verlos, en medio de tanto libro en inglés. Paseando luego por otra calle, en el escaparate de otra librería, tenían un póster bastante grande con "The infatuations". Decidí buscarla en España y leerla.


Es una novela que me ha ido gustando a medida que la leía. La historia tiene algunos detalles que  en mi opinión no son muy verosímiles, (como el hecho de que una conocida tan sólo "de vista" te invite a su casa y te cuente sus intimidades), pero de alguna manera hay que trabar a veces el argumento.


Me ha dado la impresión de que está escrita desde el desencanto y el desconsuelo, con una concepción del amor un tanto desarraigada y pesimista  (o realista bien informado, no lo sé). Aprovecha el autor el argumento para exponer sus opiniones sobre el estado del enamoramiento, sus fases, qué pasa en el desamor y cómo el tiempo hace diluir los sentimientos.


La protagonista, María, se ve envuelta en una truculenta historia donde se mezcla un matrimonio muy bien avenido, que destila amor allá donde va (a ella le encantaba observarlos discretamente mientras desayunaba en la misma cafetería que ellos, en la pausa de su jornada laboral) , un trágico asesinato, un romance, y dos versiones de los hechos. Hasta el final de la novela no se desvela cuál es la verdadera, y esto lleva a que María se debata internamente entre la duda y la certeza, estando en juego que su amante sea inocente o culpable del asesinato.

El argumento me ha hecho recordar  la teoría jurídica del delito, que se estudia en Derecho Penal. ¿Qué calificación tiene hablar mal de alguien a otra persona, estando ésta última un tanto trastornada, por si hay suerte y tras "calentarle la cabeza", la mata? ¿Y si encima le facilita el arma y motivos suficientes para matarla, pero sin decirle claramente que la mate?

En cuanto a las disquisiciones sobre el amor, se podrían señalar unas cuantas, con las que se puede estar o no de acuerdo. Una muestra:

"Nos hacen mucha gracia muchas personas, nos divierten, nos encantan, nos inspiran afecto y aun nos enternecen o nos gustan, nos arrebatan, incluso nos vuelven locos momentáneamente, disfrutamos de su cuerpo o de su compañía o de ambas cosas, como me sucede contigo y me ha sucedido otras veces, unas pocas. Hasta se nos hacen imprescindibles algunas, la fuerza de la costumbre es inmensa y acaba por suplir casi todo, incluso por suplantarlo. Puede suplantar el amor, por ejemplo; pero no el enamoramiento, conviene distinguir entre los dos, aunque se confundan no son lo mismo... Lo que es muy raro es sentir debilidad, verdadera debilidad por alguien, y que nos la produzca, que nos haga débiles. Eso es lo determinante, que nos impida ser objetivos y nos desarme a perpetuidad y nos haga rendirnos en todos los pleitos, como acabó rendido el Coronel Chabert ante su mujer en cuanto volvió a verla a solas, te hablé de esa historia, te la leíste."


Las referencias a autores clásicos como Balzac, Dumas y Shakespeare están muy bien relacionadas con la historia, sobre todo en lo que atañe a la muerte y sus consecuencias. "El Coronel Chabert", de Balzac es mencionado a menudo y al autor le sirve para hacer un paralelismo con la historia, al igual que hace, aunque en menor medida, con Los tres mosqueteros y McBeth.

Resumiendo, una historia muy reflexiva, narrada por una mujer treinteañera, María, que nos va desgranando sus pensamientos con bastante retórica y dándole muchas vueltas a los hechos en los que se ve envuelta. Una reflexión sobre el amor, el desamor, la muerte, cómo reaccionamos ante la de un ser querido, la impunidad de muchos delitos, lo justo y lo injusto de la vida...

No puedo decir que no me haya gustado. La he leído con gusto y no me ha llegado a aburrir como he leído en otras críticas. El estilo no me ha resultado pedante, sino bastante depurado, correcto.

A pesar de que me ha gustado, debo reconocer que le veo varios defectos:

Es bastante reiterativo en algunas disquisiciones, repitiendo la misma idea a lo largo de la narración. También me chocó al principio el estilo "todo seguido" de reflexión de la protagonista, María, que es prácticamente el mismo para el resto de los personajes.
Ideológicamente, no profundiza en lo que es el amor ni el estado de enamoramiento, ni tampoco nos cuenta nada nuevo sobre la muerte ni sobre el devenir de la vida, a pesar de ella. Son simplemente reflexiones, muy sombrías en mi opinión, que todos podemos tener en determinados momentos de nuestra vida. ¿Quién no se ha dado cuenta de lo efímera que es la vida, que en un instante se puede acabar, tanto la propia como la ajena? Tal vez no se pueda pedir más, es simplemente y tan sólo una novela, con una sencilla trama. Lo mejor, tal vez, es que te hace reflexionar y compartir, o no, su concepción del amor, de la muerte, de lo justo y de lo injusto. 




Fecha de publicación:  2.011

El autor:

Nacido en Madrid, en 1.951. Actualmente es miembro de la Real Academia Española










Fragmento:

"En la noche de mi habitación, ya acostada frente a mis árboles siempre agitados y oscuros, antes de cerrar los ojos para dormir o no, lo tuve claro y así me lo dije: "Ahora ya sé que no veré más a Javier, y es lo mejor, pese a que me esté entrando ya la añoranza de lo bueno que había, de lo que me gustaba tanto cuando iba allí. Eso se terminó, antes de hoy. Mañana mismo iniciaré la tarea de que deje de ser una criatura y se convierta en un recuerdo, aunque sea, durante algún tiempo, un recuerdo devorador. Paciencia, porque llegara un día en que no lo será".


lunes, 9 de junio de 2014

"El Elegido". Thomas Mann.






Sólo por el autor, merece leer el libro. Éso fue lo que me dije cuando empecé a leer "El Elegido".
Hace muchos años, bastantes diría yo, leí "La montaña mágica". Me gustó muchísimo, (a pesar de que me defraudó el desenlace).
"El Elegido", sin embargo, no tiene nada que ver con  "La montaña mágica". El argumento es muy diferente, así como la época. Recoge una leyenda del siglo XII, sobre cómo llegó a Papa Gregorio V.
Como siempre, no me gusta desvelar apenas nada del argumento. No me gusta destripar libros y en los resúmenes se cuelan siempre datos que desvelan gran parte de la trama. Así que sólo diré que los grandes rasgos que definen esta novela son, principalmente, unos amores incestuosos y cómo lidian sus personajes con su conciencia.

La historia es narrada por Clemente el Irlandés, un religioso, que narra todos los pormenores desde su punto de vista pero sin perder la objetividad. Este narrador, hace su presentación en el primer capítulo, titulado "Quién toca las campanas", donde alude al "espíritu de la narración". Este primer capítulo es genial, y explica lo que es tal espíritu, que es el que hace que suenen todas las campanas de Roma a la vez sin que haya nadie que las mueva. 

Es una novela que, en el fondo, invita a la reflexión sobre la naturaleza humana, de su imperfección y de lo común que es caer en las tentaciones; que nadie queda libre de pecado, en mayor o menor medida, y que el arrepentimiento y la penitencia tienen un protagonismo importante.

Además, tiene el gran mérito de contar con el punto de vista de él (Grigors) y el de ella (Sibila), ambos culpables y ambos presos de gran carga. Dolor y sufrimiento. El peso de la moral, frente a los sentimientos. Y todo ello sufrido por personajes creyentes de la fé católica.
Es un canto al perdón y a la indulgencia. Y hace reflexionar sobre lo que somos y sobre la gran importancia que tienen nuestros actos, no sólo en los demás, sino sobre todo, en nosotros mismos. 

Lo sobrenatural está muy presente, pues hay partes de la historia que escapan a la razón y la lógica. Y es que no deja de ser una antigua leyenda. Pero Thomas Mann la transforma en una obra de arte.
La narración es ágil y el narrador anticipa en cierta manera el desenlace, pero no lo desvela del todo, lo que hace querer leerlo hasta el final.
En cuanto al estilo, es perfecto, barroco y elegante. Es un libro para leer despacio y disfrutar con su magia.

Fecha de publicación: 1.951


El autor:


Merece la pena leer la biografía de Thomas Mann. (1.875 - 1.955). Alemán nacionalizado estadounidense. Con una vida amorosa orientada hacia la homosexualidad, finalmente se casó con Katia y formó una familia.
Obtuvo el Premio Nóbel en 1.929.
Detractor de Hitler,se exilió a Estados Unidos.

Biografía Thomas Mann en wikipedia






Fragmento:

"¿Quién toca las campanas? No son los campaneros. Han corrido a la calle como todo el mundo al oír el sonido atronador. Convenceos: los campanarios están vacíos. Flojas cuelgan las cuerdas y sin embargo las campanas vibran, los badajos golpean. ¿Habrá que decir que nadie las toca? No, sólo una cabeza agramatical, sin lógica, sería capaz de afirmarlo. "Tocan las campanas", es decir, alguien las toca, por vacíos que estén los campanarios. ¿Quién toca, pues, las campanas de Roma? El espíritu de la narración."

lunes, 2 de junio de 2014

"La ladrona de libros". Markus Zusak



En primer lugar, debo decir que éste ha sido uno de los pocos libros que dejé de leer al poco de empezarlo. Ya sabía de antemano que era sobre la Alemania nazi, así que con esa premisa, la tragedia está asegurada, y hay que tener hecho el cuerpo. Pero no me esperaba que la narradora de la novela era la Muerte. Para mi estado de ánimo, no me seducía mucho la idea, así que cuando encima leí que el primer libro que roba la ladrona es "El manual del sepulturero", cerré el libro, y me dije que lo leería en otra ocasión, más adelante.

Sin buscarlas, me topé con varias críticas y opiniones sobre esta novela. Todo el mundo la ponía muy muy bien. Y me dije, venga, vamos a darle una segunda oportunidad. Y la leí. Con cierta desgana al principio, pero me fui metiendo en la historia.

Tenía reciente "El emblema del traidor", de Juan Gómez Jurado, que me gustó, y también va de nazis. Pero desde una óptica muy diferente. Aquí se ve desde la óptica de una niña y su mundo: sus padres de acogida y su gran amigo Rudy.

Fastidia un poco, a mí por lo menos, que la narradora haga varios flash forward (lo contrario de los flash back, o sea, que te desvela el futuro), sobre todo cuando desvela el final de Rudy.

A medida que iba leyendo, me iba encariñando con los personajes. Liesel, Rudy, Hans, Rosa, Max...el sótano, el acordeón,  la sopa de guisantes, el beso tantas veces negado, las palabras suakerl y saumensch, el personaje secundario de la esposa del alcalde... No sabría decir por qué detalles en concreto, pero Hans me ha recordado mucho al personaje que interpreta Begnini en  La vida es bella. 


El tema del holocausto es tratado de forma secundaria. Está ahí, pero se hace más hincapié en la vida cotidiana de varias familias alemanas, a las que sorprendió la guerra y el régimen hitleriano.

Los personajes son entrañables. Hasta Rosa, que al principio me pareció un bicho, al final te das cuenta del gran corazón que tiene. 

Mientras leía,  y debido sobre todo a mis reticencias iniciales, le iba viendo inconvenientes a la novela: la impertinencia de la muerte, sus adelantos en la historia... pero hay una gran cosa que ha hecho que mi opinión final sea buena: la historia ha conseguido que al final se me humedezcan los ojos. Y si una novela consigue no dejarte indiferente, ya es mucho. 
La historia es dura, cruel, como lo fue la realidad, pero es también muy tierna y humana. Te hace llegar a la conclusión de  que en las peores circunstancias, el ser humano es capaz de sacar lo mejor de sí mismo.


Autor:

 Nacido en 1.975 en Sidney.












Fecha de publicación:  2.006.

Fragmento:

"Ví a la ladrona de libros en tres ocasiones. 
Sí, la recuerdo a menudo y conservo su historia en uno de mis múltiples bolsillos para contarla una y otra vez. Es una más de la pequeña legión que llevo conmigo, cada una de ellas extraordinarias a su modo. Todas son un intento, un extraordinario intento de demostrarme que vosotros, y la existencia humana, valéis la pena."


martes, 27 de mayo de 2014

"Pedro y Juan". Guy de Maupassant




Novela corta que es una delicia leer.
Ni siquiera resumiré el argumento. Es bonito descubrirlo por uno mismo.

La obra tiene como ingredientes una herencia totalmente inesperada, dos hermanos y un hipotético adulterio. 

Los celos, el egoísmo, la envidia, las apariencias, las habladurías, el porvenir, la moral, el amor...todo esto y más está presente en la novela. 

Los personajes de los hermanos, Pedro y Juan,  están muy bien definidos, (dos chicos con sus carreras recién terminadas, que buscan un hueco profesional y amoroso en la vida, con físicos y caracteres muy distintos),  así como los de la madre y el padre, matrimonio entrado en años, jubilados y viviendo un "idílico" retiro en un pueblito donde suelen ir a pescar, afición del padre.
Todos ellos tienen personalidades muy diferentes, como también formas muy distintas de ver la vida.

Lo mejor de esta novela es cómo se describe la angustia de Pedro ante la sospecha que le reconcome el espíritu, relacionada con su madre. 
He disfrutado con la lectura, ya que describe  muy bien el pensamiento obsesivo y casi te sientes en la mente de Pedro, aunque no compartas sus valores. La angustia, las dudas y los temores que le obsesionan la mente y le envenenan, todo ello es contado con tal realismo, que quieres seguir la evolución de sus conclusiones. Para poder pensar y aclarar sus ideas, a Pedro le gusta ir al muelle. Y también coge un barco y navega hasta la playa de Trouville, para poder reflexionar. Allí despejará todas sus dudas. 

El autor logra dar los diferentes puntos de vista de los tres personajes principales (los dos hermanos y su madre), de forma que los comprendes a todos ellos, a pesar de ser tan opuestos.

En el siglo XIX los principios y valores sociales eran muy diferentes a los actuales, pero la naturaleza humana se enfrentaba a los mismos sentimientos y penalidades que ahora. Leyendo a los clásicos es cuando te das cuenta que no hubo, hay ni habrá nada nuevo bajo el sol.

En cuanto al estilo, es sencillo y ágil. Y los perfiles de los personajes son definidos desde un principio, salvo el de la madre, que va evolucionando con la narración. De madre y esposa ejemplar, pasamos a descubrir su verdaderos sentimientos. El padre es el que sale peor parado: es el más desagradable, y es ninguneado en las decisiones importantes de la familia. 

El personaje de la joven viudita, Madame Rosémilly, pone un poco de sal en la vida de esta familia...y no diré más.

Me han llamado la atención los pensamientos machistas de Pedro, y también determinadas afirmaciones sobre el coste emocional que para las mujeres, tienen sus sentimientos amorosos. En el fragmento que transcribo abajo lo podéis leer.

En definitiva, una novela para disfrutar de buena literatura y de una interesante historia, real como la vida misma. Oscar Wilde dijo de esta obra que "revela el fondo negro que cubren los andrajos de la vida". Casi nada...



El autor:
Guy de Maupassant fue un escritor francés nacido en 1.850.
Tuvo un gran padrino que le ayudó a introducirse en el mundo literario, nada menos que Flauvert.
Pertenece a la corriente del Naturalismo .
Murió a los  43 años. Un año antes de morir intentó suicidarse, degollándose el cuello con un abrecartas, sin éxito. La demencia y la sífilis se apoderaron de él.


Fecha de publicación: 1.888.



Fragmento: 

"Sin embargo, ella se mostraba tranquila y serena, segura de sí misma. ¿Era posible que una mujer como ella, de alma tan pura y corazón tan honrado, pudiera caer arrastrada por la pasión, sin que más adelante nada trasluciera, ningún remordimiento, ningún recuerdo de su conciencia turbada?

!Ah, los remordimientos, los remordimientos! Sin duda la torturaron al principio y luego fueron esfumándose como se esfuma todo. Seguro que lloró su falta y poco a poco llegó casi a olvidarla. ¿Acaso no disponen todas las mujeres, !todas!, de esa prodigiosa facultad de olvidar que apenas les permite reconocer, después de algunos años, al hombre a quien entregaron a besar su boca y todo su ser? El beso hiere como el rayo, el amor pasa como la tormenta, pero luego la vida se calma, como el cielo, y prosigue como antes. ¿Se recuerda una nube?"








miércoles, 21 de mayo de 2014

"Bola de sebo" . Guy de Maupassant

 
 
"Durante varios días atravesaron la ciudad los restos de un ejército que, más que una tropa, parecía una horda desbandada. Los hombres tenían la barba larga y sucia y el uniforme hecho jirones, y caminaban como automátas, sin bandera ni regimiento. Todos ellos parecían abrumados, vencidos por la fatiga, incapaces de pensar en nada o de tomar una resolución, caminando como sonánbulos y cayendo rendidos en cuanto se detenían."

Así empieza "Bola de sebo", un relato tan breve, que no llega a la consideración de novela corta.
Es un cuento donde se reflejan muchos de los defectos de la personalidad humana: la hipocresía, la crueldad, el egoísmo, la falta de escrúpulos...
 
Sin desvelar mucho del argumento, hay que situarse en Francia, en la época de la guerra franco-prusiana, entorno a 1.870. Un grupo de personas de diferentes clases sociales (un matrimonio de nobles, un comerciante, dos religiosas...) montan en un carruaje. Y en él va "Bola de sebo", una conocida prostituta que tiene ese apodo debido a su sobrepeso.
Dentro del carruaje se dan situaciones que dicen mucho de la calidad humana de cada uno.
Al llegar a una posada para hacer noche, un oficial prusiano se encapricha con Bola de sebo, y si ella no accede a acostarse con él, el carruaje no parte a su destino, por lo que todos los ocupantes quedan allí retenidos.
Bola de sebo tiene su dignidad y sus ideales, y no quiere ceder a las pretensiones del oficial. Ante tal situación, se ve la evolución de los personajes, que no desvelaré.
El autor quiere reflejar claramente que no importa lo elevado de la clase social, para que la mezquindad humana esté presente. Y dota a Bola de sebo de cualidades más bondadosas, a pesar de su condición.
Las dos monjas, que durante toda la narración tienen un lugar muy secundario, de testigos mudos de la situación, al final provocan el desenlace.
 
Una bonita narración, con moraleja, que deja buen sabor de boca y dan ganas de leer más a este autor. De hecho, en el mismo libro (ya antiguo), aparece también la novela Pedro y Juan, que estoy terminando y ya comentaré.
 
 
El autor:
 
Guy de Maupassant fue un escritor francés nacido en 1.850.
Tuvo un gran padrino que le ayudó a introducirse en el mundo literario, nada menos que Flauvert.
Pertenece a la corriente del Naturalismo .
 
Murió a los  43 años. Un año antes de morir intentó suicidarse, degollándose el cuello con un abrecartas, sin éxito. La demencia y la sífilis se apoderaron de él.
 
 
 
 
Fecha de publicación: 1.880.
 
 
 
 

viernes, 16 de mayo de 2014

"After dark" . Haruki Murakami




Cuando leí Tokio Blues y 1Q84, me convertí en "murakaniana". Me gusta cómo escribe Murakami y los universos que crea. Esas realidades paralelas, oníricas, tan intangibles e imposibles, pero que al leerlas se vuelven creíbles y te envuelven. Sólo por esas dos novelas, en mi opinión, merece el Nóbel de Literatura. El tiempo dirá si se lo conceden finalmente.

After dark  es la tercera novela que leo de este autor, y sigue esa línea. Cuenta la historia de dos hermanas, Eri y Mari. La narración transcurre en una sola noche, y trata temas como la prostitución, la soledad, el mundo de la noche y las relaciones interpersonales de la mano de personajes un tanto atípicos, que se salen del molde de "la normalidad".
El título proviene de una pieza de jazz llamada   "Five spot after dark", (otra constante en las obras de Murakami, su amor por  la música, y entre otros géneros, el jazz .)
He buscado en youtube la canción. Es ésta: 



Como suelo hacer en este blog, no desvelaré mucho de la historia para no destripar el libro. Sólo diré que está bien escrita, con descripciones concisas y usando en muchas ocasiones frases cortas. Es de ágil lectura, y tiene casi todos los ingredientes del universo Murakami. El "otro lado" donde está Eri y el mundo real donde se mueve Mari, su relación como hermanas y todo lo que sucede esa noche...hace que leas el libro hasta el final. 

Como contrapartida, diré que no tiene el encanto de Tokio Blues o  1Q84. Aomame, la crisálida, las lunas...son elementos que desde que leí 1Q84, me acompañan en mis lecturas a Murakami, y After dark no me ha dejado ese "poso". Por ello, recomiendo primero leer 1Q84 y Tokio Blues, que en mi opinión, son mejores novelas que ésta. 

Tiene la ventaja de ser una novela corta, y que va hilvanando historias aparentemente desconectadas entre sí, pero que al final van casando. No da respuestas, deja algunas cuestiones en el aire, sobre todo en lo que concierne a la parte "sobrenatural" o surrealista. Pero eso es lo bueno, pues deja en manos del lector las posibles respuestas o interpretaciones. Ésa es parte de su magia, del logro de Murakami con esta novela.
Te hace reflexionar sobre la soledad. Cuando es buscada, como un refugio del yo. Y cuando no lo es. Y el deseo del ser humano, a pesar de ello, de compartir pensamientos, experiencias y anhelos.

Eri y su amigo "caen bien" al lector, se abren, a su manera, exponiendo su verdadero mundo, con sus luces y sus sombras. Todos tienen una historia que contar, la historia de su vida. Si interesa o no, ya depende de la atención del que la quiera escuchar.

El autor:

Haruki Murakami nació en Kioto en 1.949. Antes de escribir, tenía un bar con su esposa. A los 33 años se aficionó a correr (En "De qué hablo cuando hablo de correr" lo explica). Su éxito es internacional y ha publicado bastantes novelas,casi todas rodeadas de un aura de surrealismo.
Fue favorito para llevarse el Nóbel de Literatura en 2.013, que finalmente se llevó la canadiense Alice Munro.


Fecha de publicación: 2.004.

Fragmento:

"...Queremos hacer conjeturas respecto a lo que aquello significa sobre bases más concretas. De modo que decidimos trasladarnos al otro lado de la pantalla.
Una vez resueltos a hacerlo, no es difícil. Basta con separarnos de nuestro cuerpo, dejar atrás la sustancia, convertirnos en un punto de vista conceptual provisto de masa. De esta forma podremos atravesar cualquier pared. Podremos salvar cualquier abismo. Así que nos convertimos, en efecto, en un punto sin impurezas y cruzamos la pantalla que separa los dos mundos. Nos trasladamos desde este lado al otro. En el momento en que atravesamos la pared y salvamos el abismo, el mundo se deforma muchísimo, se quiebra, se desmorona, desaparece durante unos instantes. Todo se convierte en un polvo fino e inmaculado que se esparce por doquier. Después, el mundo vuelve a reconstruirse. Una nueva esencia nos rodea. Todo ha ocurrido en un abrir y cerrar de ojos."